Hay personas que se quedan suspendidas adentro

La silla de Vincent con pipa es un "autorretrato" muy original del artista transmutado en un mueble que refleja la melancolía que le invadía.
La silla de Vincent con pipa es un "autorretrato" muy original del artista transmutado en un mueble que refleja la melancolía que le invadía.

Una parte de mí
todavía acomoda la mesa
como si fueras a volver

la otra
ya vendió las sillas para pagar el invierno

una quiere sostener la memoria
aunque le sangre las manos

la otra mira alrededor
y no encuentra dónde apoyar el cuerpo
sin sentirse extranjera

es extraño el duelo
nadie habla de esta mitad del camino

cuando todavía amás algo
pero ya no podés vivir ahí

cuando soltar parece traición
y quedarse
una forma lenta de desaparecer

entonces una aprende
a hacer hogar en cosas mínimas

en una taza infantil
en regar una planta
en dejar de explicar el cansancio

porque a veces sanar
no es avanzar

es dejar de tironearse
entre dos versiones de una misma mujer.

Ritual: “La silla vacía”

Esta noche no escribas cartas.
No quemes papeles.
No cierres ciclos.

Hacé algo más raro.

Poné una silla frente a vos.
Encima dejá un objeto pequeño que represente eso que no podés soltar:

una llave,
una piedra,
una prenda,
una palabra escrita.

Sentate enfrente durante cinco minutos sin música y sin teléfono.

Y en vez de preguntar:

“¿Cómo hago para soltar?”

preguntá:

“¿Qué parte de mí cree que se quedará sin identidad si esto termina?”

Después levantate sin responder nada.
Solo cambiá la silla de lugar.

El cuerpo entiende movimientos que la mente todavía no puede nombrar.