Etiqueta: salud mental y bienestar emocional

  • No tengo ganas de vivir: cómo volver a conectar con la vida
    Barcelona esconde en su Cementerio de Poblenou una de las piezas más visitadas y comentadas de su arte funerario: El beso de la muerte.

    No tengo ganas de vivir: cómo volver a conectar con la vida

    ¿Sentís que no tenés ganas de vivir? Una reflexión cálida sobre el cansancio emocional y pequeños recursos para volver a conectar con la vida.

    Hay personas que llegan a una sesión y dicen algo que cuesta escuchar:

    “No tengo ganas de vivir.”

    No siempre están diciendo que quieren morir.

    Muchas veces están diciendo que están cansadas de vivir de la manera en que vienen viviendo.

    Cansadas de sostener.
    De cumplir.
    De esperar.
    De sentirse solas aun estando acompañadas.
    De levantarse cada mañana sin encontrar algo que las entusiasme.

    Hay un cansancio que no se arregla durmiendo.

    Es ese cansancio de adentro, que hace que hasta lo que antes disfrutábamos pierda color, el humor hasta de lo pequeño.

    Cuando la vida se vuelve demasiado pesada, pensar en grandes cambios puede resultar imposible.

    Por eso, en esos momentos, no propongo empezar por cambiar la vida.

    Propongo volver a tocarla.

    Empezar por algo pequeño

    Una taza de café tomada sin mirar el teléfono.

    Caminar hasta la esquina.

    Regar una planta.

    Escuchar una canción que alguna vez nos hizo bien.

    Sentarse al sol durante diez minutos.

    Llamar a alguien y decir simplemente: “Hoy no estoy bien. ¿Podemos hablar?”

    No parece demasiado.

    Pero cuando estamos desconectados de la vida, lo pequeño importa.

    Buscá pequeñas señales de que todavía estás en contacto con la vida.

    Y si un día no encontrás ninguna, no significa que no existan. Significa que necesitás compañía para atravesar ese momento.

    Un libro como puente

    Hay libros que vienen a sentarse al lado nuestro.

    Uno que puede acompañar este ejercicio es “El hombre en busca de sentido“, de Viktor Frankl. Su lectura puede abrirte una reflexión profunda sobre el sentido de la vida y encontrar una dirección incluso atravesando situaciones límite.

    No hace falta leerlo de corrido. Una página. Un párrafo.

    Una frase que te acompañe durante el día.

    La propuesta no es encontrar inmediatamente un gran sentido para tu vida.

    Es encontrar algo que te ayude a atravesar hoy.

    Levantarte de la cama, abrir la ventana y dejar que entre un poco de luz.

    Después, quizá otro gesto.

    Y otro.

    Hasta que, lentamente, la vida vuelva a sentirse un poco más cercana.

    Cuando decir “no quiero vivir” necesita ayuda

    Si vos o alguien cercano expresa que no quiere vivir, habla de morir, de hacerse daño o sentís que existe un riesgo inmediato, no cargues con esto en soledad.

    Buscar ayuda profesional es una forma de cuidado, no una exageración.

    Belén- Terapias para sentirte mejor